FASE 1 — Aterrizar: Aprendemos a sentir el apoyo, el peso, la respiración y la relación con la gravedad.
FASE 2 — Orientación: El cuerpo empieza a organizarse desde la base. Exploramos el centro, la percepción del cuerpo y cómo la atención regula tensiones profundas.
FASE 3 — Integración: La base empieza a vivirse en la vida real. Caminar, hablar, decidir y responder desde un cuerpo más estable.